martes, 15 de abril de 2008

Recomendados de Innovación: "Cartas a un Jóven Emprendedor"

"Querido Roberto: me dices que vas a dejar tu trabajo porque estás harto de tu jefe y quieres montar algo por tu cuenta, que vas a seguir formándote y reflexionar sobre proyectos que te rondan por la cabeza. Quieres ser un emprendedor. Lo entiendo y te animo. Te veo muy capacitado. Sin embargo, te recomiendo prudencia. No creo que debas dejar lo que tienes para aventurarte en un futuro incierto. Ser emprendedor es saber aprovechar las oportunidades que se presentan e ir siempre con los ojos bien abiertos. No te precipites y cuando crees tu propio negocio, que sea con los pies en el suelo y con un planteamiento realista". A través de 21 cartas como ésta, el profesor del IESE Pedro Nueno analiza en su libro Cartas a un joven emprendedor los aspectos que un emprendedor debe tener en cuenta para desarrollar con éxito sus proyectos.

Pero, ¿qué es emprender? En el fondo, se trata de ingeniárselas para descubrir algo que todo el mundo intuye o quiere pero que nadie sabe o se decide a obtener. Para ello se necesita un don especial, pero no imposible de adquirir: es un proceso que se puede enseñar y aprender. El profesor Pedro Nueno lo demuestra analizando veinte casos paradigmáticos en la carrera de todo emprendedor. En ellos se discute los pasos que debe dar hasta llegar a la creación del nuevo proyecto: identificación de una oportunidad, su evaluación y concreción, elaboración de un plan de negocio, búsqueda de recursos, operaciones y ajuste del modelo a las circunstancias cambiantes del mercado, puesta en valor de la empresa por venta o salida en bolsa.

El autor también ofrece la perspectiva del emprendedor desde contextos socioculturales lejanos al nuestro, como China. Y es que, según el autor, aunque las ideas fundamentales no cambian con la geografía, entornos muy diferentes por su cultura o economía permiten apreciar con mayor contraste la importancia de distintos aspectos del proceso de emprender.

En el capítulo dedicado al gigante asiático, el autor reflexiona sobre la importancia que el networking adquiere en la vida de un emprendedor. Saber utilizar bien esa red de relaciones, favores, deudas o lazos de todo tipo (culturales, políticos o religiosos) que caracteriza a los humanos se revela muy necesario para el que se quiera abrir camino desde cero. Es el caso del protagonista de esta carta, Xuan, a quien sus padres le piden que se haga cargo de Yaming, un joven chino que desea venir a vivir a Barcelona e iniciar su propio negocio de restauración. Yaming es uno de los muchos chinos que abandonan su país para coseguir un futuro mejor y deciden viajar a una ciudad en la que una amplia comunidad de conciudadanos le ayudará a abrirse camino.

Nueno dedica otra de sus cartas a los emprendedores que, por una u otra razón, han acabado en prisión. "'Para que dentro de un año ninguno de nosotros esté en la cárcel'. Ese fue el brindis que un empresario propuso en la cena de una ceremonia de graduación de un programa de presidentes de compañías importantes de China a la que asistí. Perplejo, pregunté a qué se debían esas palabras. Y obtuve una clara respuesta: 'vivimos en un entorno tan vagamente regulado y vamos a tal velocidad que en un momento dado podemos estar haciendo algo mal sin saberlo'. Un año más tarde quien pronunció el brindis estaba en la cárcel", escribe Nueno.

El autor está convencido de que más de uno nunca pensó que estuviese labrándose ese futuro, sino que una combinación de mimetismo, ignorancia, debilidad del equipo humano del que se rodeó, falta de sensibilidad sobre lo correcto y lo incorrecto, o hasta un concepto erróneo de lo que es emprender, les pudo haber llevado a ese final.

En el último capítulo, dedicado a este asunto, se presenta la carta que un empresario encarcelado escribe a sus hijos. En ella se desgranan las causas que le han empujado a violar las leyes y a verse privado de libertad. Es lo que el autor denomina "aspecto enfermizo de la iniciativa emprendedora".

Si un proyecto entra en un mal derrotero, se producirán muy probablemente grandes presiones sobre él para que intente reducir pérdidas y salvar la imagen dañada. "Si existe margen para poner en tela de juicio la corrección de su gestión, será posible encontrar un abogado que organice una declaración contundente", dice el autor. Y si en algún momento incurrió en un error frente a los socios, clientes, proveedores o cualquier autoridad laboral o fiscal, las consecuencias pueden llevarle a la cárcel.

Una vez analizados todos los casos, el autor concluye que el proceso de emprender requiere una intensa dedicación, mucha prueba y error e implica riesgo de que todo acabe en nada. El autor sostiene que, con su esfuerzo, los emprendedores mantienen su economía en marcha y contribuyen al desarrollo de la humanidad. Son ellos los que transforman ideas útiles en puestos de trabajo, aunque no siempre logren triunfar. A menudo se encuentra en la cuerda floja, ya que sus proyectos pueden chocar con leyes quizás demasiado estrictas o poco adecuadas a sus necesidades. Del mismo modo, el exceso de optimismo puede resultarle negativo para el desarrollo de un idea empresarial. Querido emprendedor: hay que arriesgar, pero con los pies en el suelo.

Fuente: Newsletter IESE Insight, Febrero 2008.

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