viernes, 9 de mayo de 2008

Columna de Opinión: "Articulaciones Productivas e Innovación"

Existe un avanzado nivel de consenso respecto de la necesidad de articular distintos agentes y actores si lo que se quiere es incrementar la capacidad de innovación. Ello, fundamentalmente porque depende de la capacidad e aprendizaje y acervo de conocimiento con el que se cuenta el tener la posibilidad de desarrollar procesos innovadores y en este sentido, cabe recordar que el desarrollo del conocimiento en la actualidad, especialmente por sus fuentes tácitas, de difícil transferencia en el mercado, demandan fundamentalmente del "saber hacer" y sobre todo, del "saber quien o con quien", lo que en definitiva no exige otra cosa que del conocimiento entre los actores y de la articulación estrecha entre ellos.

Al respecto, es un dato repetido el hecho de que en Chile existe una problemática notable de carencia y debilidad de vínculos entre agentes productivos, universidades, centros de desarrollo tecnológico y sector público, de manera tal que se coarta la gestación de alianzas de largo plazo que promuevan la coordinación con sentido de largo plazo.

Se demanda la existencia de actores y entidades articuladoras para el fomento productivo y la innovación en los sectores claves de desarrollo para el país y sus regiones. Al respecto, se identifican algunos ámbitos de gestión necesarios de desarrollarse en el largo plazo, para el impulso de la innovación.

En primer lugar, se requiere identificar y sobre todo validar socialmente sectores de actividad económica claves para focalizar el esfuerzo de desarrollo futuro. Al respecto, algo se ha avanzado en el país en la identificación de sectores de futuro. Sin embargo, aun se presiente mucha especialización en dicha identificación y faltaría profundizar precisamente en la validación de los mismos, vía diálogo social.

En segundo lugar, se requiere coordinar políticas en función de dichos sectores claves. Al respecto, se observa la existencia de una serie de instrumentos cuya lectura y aplicación se ve limitada por las dificultades de articular fondos en sentido sinérgico. Más bien, los actores se verían confundidos ante una excesiva disponibilidad, que requiere coordinarse en un todo pertinente, coherente y fundamentalmente simple y de rápida lectura, funcional a los requerimientos de mercado.

Por otra parte, es posible observar la debilidad de vínculos productivos entre grandes empresas y pymes. En este sentido, en el marco del desarrollo de procesos de agregación de valor e incremento de la eficiencia productiva, es posible pensar en la gestación de especializaciones productivas sectoriales, que requieren de apoyo para la innovación en el contexto de redes de subcontratación, sobre la base de conocimientos técnicos de la especialización. Ello exige de la gran empresa una actuación estratégica en la cima productiva, para aprovechar de manera innovadora su existencia, mediante la identificación de nuevas actividades susceptibles de articular con pymes, que han de eslabonarse flexiblemente a la producción sectorial.

Sobre el plano expuesto es que es posible profundizar la transferencia tecnológica, para derramar requerimientos tecnológicos y conocimientos desde las grandes empresas, que compiten en gran nivel a escala internacional, hacia las pymes más rezagadas, que requieren incrementar su campo de competencias con apoyos tecnológicos y de mercado. Para ello es requisito abordar decididamente la desconexión entre Universidades y Centros de Desarrollo Tecnológico y Empresarios, para coordinar apoyos cruciales que mejoren el conocimiento y las condiciones de acceso a tecnologías de gestión y producción con visión de mercado.

En el fondo, de lo que se trata es de reconocer que los esfuerzos innovativos se gestan a partir de los incentivos que generan mercados exigentes, que a su vez abren oportunidades. Para ello es que se requiere articular apoyos de mercado para el desarrollo de la innovación. Sin embargo, los emprendedores e innovadores tienen severas dificultades tanto en el plano técnico, como fundamentalmente en su inserción competitiva en el mercado, con dificultades para acceder a clientes y limitaciones escalas de operación, sólo por citar un par de situaciones de ejemplo.

Dado ello, se requiere por una parte apoyar técnicamente y con visión de mercado a los innovadores y por otra, apoyarles en su inserción competitiva en el mercado "asegurando" acceso a clientes potenciales.

Con todo, lo más relevante es sostener estos esfuerzos de manera coherente en el tiempo, pues el desarrollo de recursos relacionados al conocimiento y la innovación no surgen en el corto plazo, sino que serán conjuntos de competencias construidas socialmente en plazos necesariamente largos. Para ello es que se requiere de articular alianzas con visión de largo plazo, que solucionen paulatinamente el problema de la desconexión generalizada entre actores, tan contextualizada por las heterogeneidades de lenguaje, diferencias de incentivos competitivos, desconfianzas y desconocimiento mutuos. Serán dichas alianzas las que gestarán de espacios de aprendizaje compartido, que promuevan la cercanía de actores, la coordinación y permitan superar la visión de corto plazo acotada a proyectos específicos, construyendo sentido de sinergia de largo plazo, requisito para el emprendimiento de francos procesos de desarrollo.

1 comentario:

Alejandro Vega M. dijo...

Estimado Ariel, agradezco enormemente el gran aporte que tu articulo brinda a generar "ideas de innovación".
Es indudable la gran necesidad de establecer Estructuras de Interfaz que permitan desarrollar una efectiva vinculación, pero la pregunta abierta que de ello surge es quién puede encarnar ese rol al interior de algún país en Latinoamérica, un gobierno carente de técnicos especialistas, una empresa carente de capital humano avanzado o una universidad desde su torre de marfil; reitero que es más fácil, por riesgoso que sea, lanzar la pregunta que incluso insinuar la respuesta.
Coincido plenamente en validar por organismos técnicamente competentes en materia de geografía económica, el aventurado pronunciamiento de aglomeraciones o clusters en abundancia, producto de la confusión de lo que no son más que concentraciones geográficas, en torno a determinados recursos, carentes de todo tejido socio productivo.
Así como, establecer en formalidad y con espíritu de cuerpo un Sistema Nacional de Innovación (SNI) que permita coordinar y por sobre todo dar acceso a los sectores relevantes, quienes no sólo requieren de un escuálido capital semilla si no de verdaderos socios que deseen respaldar su aventura de riesgo.
Aunque, en los últimos días algunas de las grandes empresas chilenas se han acometido en esta tarea aún se siguen observando practicas que dan cuenta del desequilibrio de poderes que impiden lograr un juego de alo menos suma cero.
Estos grandes escollos deben ser abordados mediante la creación de entes en triple helix con el fin de enfrentar en forma conjunta los desafíos impuestos por las barreras técnicas al comercio y el bajo desarrollo existente en materia de inteligencia de negocios, en la búsqueda de hacer frente a una mayor eficiencia en materia de internacionalización.